Miles de aficionados rindieron homenaje al equipo que consiguió el ascenso a Segunda
26 jun 2012 . Actualizado a las 07:00 h.crónica la muralla se tiñó de rojiblanco
La emoción del fútbol impregna la ciudad de las murallas. El Lugo, sellado el ascenso a Segunda División, regresó ayer a su hogar para ser aclamado por miles de aficionados que rieron y lloraron con la gesta firmada en el Ramón de Carranza. La jornada estuvo repleta de actividad para los protagonistas del día. Homenajes y reconocimientos por doquier para los héroes que han llevado a la escuadra rojiblanca a la categoría de plata. Larga vida para ellos, que se han convertido en leyenda.
El día comenzó movido. Alrededor de las dos de la tarde, el equipo llegó a la ciudad. Cientos de hinchas les aguardaban en la Praza de Augas Férreas, donde apenas unas horas antes habían contemplado la hazaña del Carranza en una pantalla gigante.
Los fastos se prolongaron por la tarde, cuando los rojiblancos recorrieron las calles en un autobús descubierto. Banderas rojiblancas por doquier, en toda la ronda da Muralla, bufandas al viento ondeadas por los seguidores.
Setién, de nuevo protagonista
Entre los cánticos, una vez más, el protagonista casi absoluto fue Quique Setién, adorado por la multitud. Una petición unánime: «¡Quédate!». Y el técnico, que se reconoció como un lucense más, tuvo palabras para su jugadores («Jamás un entrenador se ha sentido tan protegido por una plantilla como yo», aseguró), y, de nuevo emocionado, aseguró que aún no ha decidido su futuro.