El atacante del Lugo, con un fuerte golpe, estará para el Santander B.
17 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Ante el Celta B, Quique Setién volvió a darle la alternativa a Luismi. El atacante extremeño no había tenido la oportunidad de de jugar aún en el 2012 (su último encuentro había sido contra el Leganés), por culpa de una lesión muscular en los isquiotibiales. En el derbi, entró en la segunda mitad, y a punto estuvo de abandonar el campo antes de tiempo, después de recibir un fuerte golpe de un rival. «La verdad es que se nota la inactividad. Llevaba casi un mes sin competir», reconoce.
Apenas pudo incorporarse a los entrenamientos con el grupo la pasada semana, pero la situación de innumerables bajas obligó al técnico a contar de forma inmediata con él. «En diciembre estaba bastante bien -asiente-. Pero tuve la mala suerte de las molestias en los isquiotibiales, y hubo que parar. En el partido, noté la falta de ritmo, estaba agarrotado. Además, el campo se encontraba muy pesado...».
Tras haber sustituido a Monti, al proteger un balón para permitir que Manu le desdoblase por la banda, se llevó un buen golpe en el cuádriceps, que casi lo inhabilitó para acabar (aunque no es nada nuevo que los futbolistas del Lugo sean los principales perjudicados por las patadas rivales). De hecho, abandonó el estadio con una evidente cojera. «Me dejó liquidado. Me pilló en el cuádriceps, en la zona de fuera, y tengo un hematoma de recuerdo», explica el ex españolista. Reconoce que a punto estuvo de «pedir el cambio».
Adaptarse al frío
Después de tratamiento con antiinflamatorios, y pese albergar alguna molestia aún, asegura que no tendrá problemas para ponerse mañana a disposición de Setién en el partido contra el Racing de Santander B en La Albericia (15.30 horas).
No obstante, sabe que el frío no es el mejor amigo de los músculos. «Aquí hace mucho, y hay que adaptarse. También lo había en Lleida, pero no tan húmedo como en Lugo», destaca.