Para el entrenador del Lugo, Quique Setién, el partido tendrá una connotación diferente. Pues se enfrentará al filial del club de sus amores, el Racing de Santander. «Siempre es especial, pero tampoco tiene ya gran cosa, porque ya me he enfrentado a ellos en alguna otra ocasión», decía el técnico tras el entrenamiento.
Define a sus adversarios de esta noche como un equipo «con buenos jugadores, algunos con nivel que quizás les permitirá jugar en Primera División». Y espera que, como es costumbre cada vez que un contrincante visita el Ángel Carro, vengan a encerrarse. «Está más construido para defenderse, y lo normal es que piense más en ello. Tienen ese concepto de tapar bien y salir a la contra», decía.
No es Setién de los que aventura resultados, aunque ayer matizó qué le gustaría llevarse para la vuelta, a tierras cántabras: «Dos goles de ventaja estaría bien». Y explicó que mucho dependerá de lo que sea capaz el Lugo.
No podrá repartir
A Setién le gustaría poder repartir más minutos entre sus jugadores, pero las circunstancias de las bajas se lo impedirán. Es el caso del capitán, Manu, en principio, de nuevo titular, como así ha venido siendo desde que comenzó la temporada en todas las competiciones en las que participó el club.