La temporada pasada, uno de los jugadores clave en el buen desempeño del Lugo fue Iván González. Sin embargo, este curso, condicionado desde el inicio por una lesión de tobillo, ha pasado a un segundo plano. Este hecho ha influido en su estado anímico, que espera mejorar ganándose minutos para el equipo.
«Cuando juego, intento hacerlo lo mejor posible. Estoy saliendo de delantero puro, y eso me cuesta un poco más que hacerlo de enganche», explica el jugador. Trata de adaptarse a la nueva situación, y alcanzar el ritmo pese a las intermitencias de sus apariciones. «El año pasado lo jugué todo, y creo que acabé la fase en un buen nivel», apunta. Y resalta: «Siempre es más cómodo salir de inicio, cuesta más hacerlo de suplente. Quieres aportar, sales revolucionado... Pero no creo que juegue ansioso».
La lesión, impedimento
Reconoce que la lesión también ha sido un impedimento: «Estuvo el problema en el tobillo. Me lesioné, y los demás compañeros lo están haciendo bien. Además, este año hay más jugadores con opciones de participar, y se ve en que siempre se tiene que quedar alguno fuera de la convocatoria».
Mañana, contra el Coruxo en la Copa Federación, los menos habituales tendrán opciones de disputar minutos de competición.