Juan Bardal, presentado ayer en Pasarón, se ha comprometido por una temporada con opción a otra «si se dan una serie de condiciones y logramos subir a Segunda B». El central demostró ser un futbolista ambicioso porque en su discurso no separó las palabras Pontevedra, afición y, sobre todo, ascenso. Para él deben ir de la mano desde el momento en que empiece a rodar el balón. Eso sí, también dejó constancia de que no va a ser sencillo cumplir el objetivo.
«Hace unos años tuve una empresa parecida en el Lugo, y conseguimos subir a Segunda B. Pero con el Fabril disputé dos fases de ascenso y no lo logramos, y lo mismo me pasó en el filial del Valladolid, en donde se nos escaparon otros dos», manifestó el defensa leonés.
Aclaró que «ahora es un poco más fácil ascender porque el campeón de grupo tiene un alto porcentaje de posibilidades de lograrlo. En todo caso, lo importante es ir paso a paso, con cautela, porque el fútbol le demostró el año pasado al Pontevedra que los nombres no siempre logran ganar partidos, y que el escudo tampoco lo hace por sí solo».
Bardal considera que no ha dado «un paso atrás. Todos queremos jugar siempre al más alto nivel, pero este año he tomado esta decisión y estoy muy contento porque veo muchos detalles que dicen que el Pontevedra no merece esta categoría. Es un reto precioso devolver al equipo a Segunda B».
Se ha enamorado del club
Es más, repitió una y otra vez que, aunque el Pontevedra tuvo que esperar por él, por si le salía algo de Segunda B cerca de su casa, está «encantado de estar aquí por los vestuarios, las instalaciones, cómo funciona el club...».
A la próxima temporada le pide «tranquilidad y paciencia con la plantilla, mientras todos vamos cogiendo el tono y no arrancamos. Los resultados irán apareciendo si hacemos las cosas bien. Somos el Pontevedra, pero todos los equipos van a querer ganarnos. Si trabajamos y confiamos en lo que hacemos, tendremos muchas opciones de ascender».
Adrián, «un gran amigo»
El futbolista no llega a ciegas. «El portero Adrián Laureda es un gran amigo mío, y me ha hablado muy bien de la plantilla. Además, coincidí con Maikel en el Benidorm, con el que jugué la promoción de ascenso a Segunda, pero también me enfrenté a Yago o Pablo Ruiz».
A su nueva afición la puso en un pedestal. «La conozco de jugar dos o tres veces en Pasarón, y lo cierto es que me sorprendió muy gratamente la última vez que estuvo aquí. Supongo que vosotros también os acordaréis porque era un encuentro muy difícil tanto para el Pontevedra como para el Conquense. Nos pusimos por delante con una decisión polémica, y la gente siguió apoyando», destacó.
«Estuvo fenomenal, aunque al final apareció algún pito porque su situación era delicada. Pero he tenido compañeros que pasaron por aquí que también me hablaron muy bien de la ciudad y la afición. Su aportación será determinante para lograr el reto del ascenso», declaró.