Segunda final para el Lugo

M. pichel LUGO / LA VOZ

CDLUGO

Quince días después, el Lugo afronta su segunda final en el Ángel Carro. Con una diferencia sobre aquella disputada contra el Murcia, superarla no significa todavía el ascenso, sino ganarse el billete para la ronda definitiva. Se consigue superando el reto del nuevo histórico que llega hasta la rivera del Miño: el Alavés. El empate a cero de la ida se refleja en la ventaja del factor campo que poseen los lucenses. La cita, a las siete en punto de la tarde.

Una parte para cada equipo en Mendizorroza, aun con la sensación de que la posesión del balón le dio un punto de superioridad a las huestes de Quique Setién. A ello se fían los rojiblancos, a la confianza que se han ganado en su feudo, del que sólo cuatro rivales en toda la temporada han sido capaces de arañar un empate.

Todo en el Lugo gira alrededor del esférico. En ahondar en el planteamiento que le ha dado el éxito durante y es su razón de ser. Tampoco variarán en exceso, respecto a lo visto en Vitoria, las fichas que utilizará el técnico para desplegarlo.

El equipo al completo

Ayer Quique Setién tuvo a todos sus jugadores en disposición de entrenarse con normalidad. Monti ya lo había hecho en los días previos, y se pudo ver a Javi Selvas, después del golpe que le impidió trabajar el miércoles, rindiendo en plenitud junto a sus compañeros.

Una vez más, Setién ha convocado a todos sus hombres, y sólo antes de comenzar decidirá los 16 que conformen la lista definitiva. Ha probado el técnico con diferentes variantes en el ataque (por ejemplo, Gorka Azkorra y Javi Ballesteros como referencias), y solo se saldrá de dudas cuando desvele el once de inicio. «Soy el primero que las tiene. Comparo a todos los futbolistas y se encuentran en un nivel parecido. Todos pueden entrar, puede jugar cualquiera», decía el técnico, ahondando en la incertidumbre.

Enfrente, el Alavés necesita reverdecer no tan viejos laureles. La fórmula utilizada en el primer encuentro contra los lucenses fue presión en la primera mitad sobre la salida de balón rojiblanco para incomodarlo. Y balones a sus hombres de arriba. Setién matiza: «No era una presión muy asfixiante. Conseguimos sacar el balón bastante». Y aventura: «Si hacen eso en el Ángel Carro podremos tener opciones, pero creo que ellos van a esperar».

A domicilio, Tomé, preparador de los visitantes, suele salir con un solo punta. No con dos, como hizo en Mendizorroza. Pero se trata de una opción que no incomoda a un Lugo en el que sus jugadores, durante toda la semana, han mostrado una gran fe en sus posibilidades para vencer y pasar de ronda.

«Todo el mundo tiene mucha confianza en superar la eliminatoria», alienta Setién, convencido de que los alavesistas no tratarán de disputarles «la posesión del balón».

Árbitro: Enrique Ortiz Blanco, del comité madrileño.