Dos jugadores del Lugo han salido especialmente perjudicados esta temporada por culpa de las lesiones. Uno, Claudio Monti, ni siquiera viajó a tierras alavesas; el otro, Tornero, ha dado un paso adelante en las últimas jornadas, después del ostracismo al que le envió su lesión. Y se ha adueñado del extremo derecho del equipo rojiblanco.
La lesión de Monti ha supuesto un quebradero de cabeza para Setién, quien tiene una profunda confianza en las virtudes del media punta argentino. Sin embargo, su ausencia ha clarificado algo más el panorama del ataque lucense. Si Tornero pedía a gritos la titularidad, no es menos cierto que dejar a Iván González (el segundo máximo realizador con 10 dianas) en el banquillo es un lujo que pocos se pueden permitir en la categoría.
El de Noia fue suplente ante el Murcia para dejar paso al valenciano en el carril del ocho. Y cuando Monti no pudo seguir, Setién lo recuperó para formar pareja de baile arriba con Gorka Azkorra.
Con toda probabilidad, Setién optará por ambos hoy.
Tornero saltó al campo en la segunda parte de la ida contra el Murcia, y en un tiempo de depresión para la mayor parte de jugadores, toda vez que los pimentoneros se habían adelantado, mostró su habitual verticalidad. Y en ningún momento se rindió. Tampoco lo hizo en la vuelta, en la que marcó el único gol rojiblanco que subió al marcador. «A Vitoria vamos a ganar», recalcó esta semana.