Las ganas pueden con la fatiga

Marcos Pichel LUGO / LA VOZ

CDLUGO

Al Lugo no le preocupa el posible juego directo del Alavés

02 jun 2011 . Actualizado a las 18:25 h.

Nueve meses de competición lleva el Lugo. Kilómetros en las piernas de los jugadores. Algunos, apenas han tenido descanso, como los dos del eje del campo rojiblanco, Marcos y Pita. Minutos y minutos disputados para llegar al momento cumbre del año, en el que están inmersos. Y en el que el cansancio no se menciona como excusa. Al contrario. «Ahora es lo de menos. Lo que importa es llegar bien al domingo y jugar como si fuera el primer partido de Liga», asegura Pita. Pueden las ganas.

A estas alturas, no es raro que los calambres hagan presa de los músculos cuando los 90 minutos tocan a su fin. Algo que le sucedió al Alavés en el final de su eliminatoria contra el Melilla, pero no hay que olvidar que también le pasó al Murcia en la segunda parte de la vuelta del Ángel Carro, circunstancia que se trata de borrar del ánimo rojiblanco. Por eso, Pita prefiere evitar esa variable entre las que condicionen el partido contra los vitorianos, y le da la vuelta: «No sé si llegan cansados, pero tienen una plantilla más larga que la nuestra. Igual por ahí pueden tener una ventaja mayor. No sé si acumulan como nosotros tantos minutos en algunos jugadores, pero ahora el cansancio poco se nota».

Puede más la ilusión

La ilusión puede más que el ácido láctico, que las carreras para tapar los espacios. «Nosotros la tenemos puesta en estos partidos, y pensamos más en pasar la eliminatoria que en cualquier otra cosa», resalta el centrocampista coruñés.

Y por encima de todo, se encuentran las razones futbolísticas que cada uno de los contendientes coloque sobre el césped de Mendizorroza este domingo. Cada equipo, con su estilo. El del Alavés se prevé más directo. «Parece que les gusta buscar las segundas jugadas. Se cerrarán un poco más los jugadores de banda, donde tienen gente rápida, que se desmarca bien», indica Pita. Y deberán sobrellevar la presión sobre la salida del balón del Lugo. «Son un equipo agresivo», resalta.

Balones en largo

Si el Alavés se dedica a buscar con balones largos a sus puntas, a bombearlos hacia su ataque, quienes más lo sufrirán serán los defensas del Lugo. Aunque Belfortti, el central, considera que es un recurso más fácil de contrarrestar: «Yo prefiero que me peguen balonazos de lejos. Hay que disputarlos, y la puedes ganar o perder».

Más cautelas le generaría si el Alavés, mimbres tiene para ello, decide emprender otro tipo de fútbol, más de bajos vuelos. El argentino lo explica de forma gráfica: «Si te vienen con el balón controlado, y superan una línea, hay más gente en movimiento y todo se vuelve más complicado. Si juegan directo y la pegan para adelante, tenemos, eso sí, que ganarles en las segundas jugadas».

Un fútbol considerado como las antípodas del rojiblanco, y que en el caso alavesista les ha dejado como contrapartida 43 goles en contra (los de Setién se quedaron en 39). Una fragilidad defensiva que el Lugo quiere explotar. Pita argumenta cómo: «Si encaja, es porque se descolgará bastante gente de la presión, no bajarán tan rápido. Tenemos que tratar de aprovecharlo, y cogerlos nosotros al contraataque y tratar de hacerles nosotros daño».

Con ambición

El Lugo, en Murcia, hizo una buena primera mitad, pero les faltó algo que Setién llamó ambición, recuperada en el Ángel Carro. Belfortti apunta qué deben cambiar: «Nos faltó llegar un poco más a la portería contraria. Traer un empate, o marcar allí, sería muy importante».