Quique Setién no varió las directrices que siguió durante la semana y sacó efectivos del ataque para acumularlos en el medio campo. Le salió bien la apuesta, incluso con un hombre menos. Así, aseguró estar «satisfecho con el resultado».
Remarcó la dureza del partido para los intereses rojiblancos (ayer celestes), según se acercaba al final: «A pesar de ir ganando muchos minutos, la expulsión de Pablo Ruiz antes del descanso nos ha condicionado en exceso. Estoy muy contento con el sacrificio del equipo porque supo sufrir y eso es muy importante».
Setién fue comedido esta vez al calificar la expulsión del central Pablo Ruiz. «No hablo de los árbitros. La verdad es que son dos amarillas que hay que medir y más por el tiempo que se llevaba jugado», explicó.
El Lugo encara con el viento en las velas el futuro inmediato. Mantiene la ventaja con el Madrid B con una jornada menos por delante. Si consigue siete puntos de los 15 que quedan por disputarse, sería campeón. «Vamos a seguir igual, con la misma ambición. Tenemos un colchón de puntos bastante bueno para ser primeros, pero no por ello lo vamos a tirar a las primeras de cambio», afirmó.
Cristóbal, sancionado
En el partido de ayer, Cristóbal vio su décima tarjeta amarilla de la temporada. Será sancionado con un partido de suspensión, por lo que se perderá el del domingo contra el Coruxo.