El delantero del Lugo destaca «la polivalencia» de los atacantes rojiblancos
06 oct 2010 . Actualizado a las 03:01 h.En la misma onda que el resto del Lugo, Javier Ballesteros completó el pasado domingo, ante el Leganés, un partido para enmarcar. Le faltó coronarlo con la salsa del fútbol, pero se siente confiado. «La verdad es que fastidia un poquillo, pero estoy tranquilo, porque sé que, como todos los años, los goles llegarán», asegura.
Lo cierto es que a los rojiblancos les faltó rematar un duelo en el que pasaron por encima al hasta entonces líder. «Estamos contentos por el partido que hicimos. Yo sí pensaba que íbamos a dominar, porque es muy difícil que un rival venga aquí a quitarnos la pelota. Pudimos marcar algún gol más, y más en mi caso, siendo delantero. A nadie le habría extrañado que nos hubiéramos ido al descanso con dos o tres tantos a nuestro favor», cuenta el ariete.
Sin parangón
La nómina de delanteros que ha reunido el Lugo no tiene casi parangón en la categoría. Es moneda común en los comentarios desde que comenzó el curso. «Tenemos un equipo muy compensado, y cualquiera que juegue lo va a hacer bien», afirma Ballesteros, que destaca la polivalencia de los hombres de arriba. Su perfil difiere de Azkorra, como de Iván González o Yago. Lo que también aumenta la competencia y las opciones del entrenador.
«Se lleva muy bien. Además, tenemos muy buena relación entre nosotros. Y nos obliga a estar siempre a tope, porque relajarse significa que otro va a entrar por ti», explica Ballesteros. Por un momento, se coloca en la piel del técnico: «Para él puede ser un quebradero de cabeza dejar a uno fuera, porque los jugadores somos egoístas por naturaleza. Pero en el fondo es bueno, porque hay más competencia. Peor sería tener sólo a once, sin alternativas».
Tal poder artillero, unido al recital de fútbol y a que ya sólo el Celta B supera a los de Quique Setién en puntos en la Segunda B, convierten al Lugo en una referencia. «Todo el mundo nos irá conociendo, y a medida que pasen los partidos se volverá todo más complicado», destaca. Para ejemplo, el año pasado.