Invicto en las últimas cinco jornadas, en las que sumó 13 puntos de los 15 posibles, ya está entre los mejores
16 mar 2010 . Actualizado a las 14:39 h.Dicen que habitualmente lo que te quita el fútbol te lo acaba devolviendo. Si algo de esto fuese cierto, la devolución que recibió el Pontevedra del Lugo en la segunda vuelta ha sido espectacular a pesar de la dolorosa manita que recibió el 27 de octubre en Pasarón. Aquella goleada que tanto daño le hizo al equipo granate y a la afición ha compensado, diecinueve jornadas después, aquella afrenta que tan cara le había salido al entrenador asturiano Roberto Aguirre, que salió tocado de aquel derbi.
Desde entonces, el Pontevedra no ha parado de mejorar. La llegada de Igor de Souza fue más una referencia espiritual que cualquier otra cosa. El brasileño consiguió intimidar a los defensas del Racing de Ferrol en su regreso del Levante. Para que el equipo mejorase, no hacía falta siquiera que marcase. Todo parecía que todo empezaba a tomar otro rumbo.
La derrota ante el Compostela los cogió de sorpresa y volvieron a aparecer en Pasarón viejos fantasmas, aunque lograron superarlos.
Cuarta vez en promoción
El Pontevedra accedió esta temporada en la primera jornada de Liga a la promoción de ascenso tras su empate con la Cultural Leonesa como cuarto clasificado; se mantuvo en la segunda tras imponerse al Guijuelo en Pasarón (3-1) y no volvió a la zona noble hasta la quinta, en la que el triunfo ante el Compostela (1-3) le valió paravolver a la cuarta plaza. Desde entonces, no volvió a saborear el estar entre los mejores equipos.
Ante el Sestao han vuelto a recuperar un puesto en el play-off que ya no debería abandonar hasta final de campaña.