Las carencias traen la pedrea

Murillo

CDLUGO

08 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Lugo volvió de Mendizorroza con un punto, superó en juego a su rival, dominó con autoridad y hasta dispuso de oportunidades para ganar con comodidad. Pero empató y consumó la... ¡octava jornada sin ganar! Es decir, más de lo mismo, salvo la racha que le mantuvo cuarto: jugamos como nunca y perdemos como siempre. Sólo hay una lectura: los poderes y las virtudes del equipo de Setién son insuficientes para optar a la promoción. Su improductividad realizadora no supera su vulnerabilidad defensiva y, salvo la aparición milagrosa de algún mirlo blanco en forma de delantero goleador, como la eclosión puntual de Sergio en Pasarón, la cifra de goles marcados choca con el acierto realizador. Carecemos de uno o varios goleadores específicos. La esperanza era Maikel, al principio, pero se ha pasado más tiempo en la enfermería que en el campo. La otra era de la tierra, pero el mandamás no valoró sus virtudes como para permanecer en el Ángel Carro y en el Montañeros le dan las gracias. Se llama Rubén Pardo y ya ha firmado una docena de goles en lo que va de temporada. Otro fue renovado en su lugar, con la ficha más cara, y sigue paseando su jubilación por estos lares. Cuestión de olfato. Luego, que no prediquen eso de la austeridad. Porque ésta va acompañada del acierto en la gestión. Si los dos mediocentros fueron la clave del juego del equipo, el desequilibrio entre el balance ofensivo y el defensivo está lastrando un objetivo que lleva alejado del Ángel Carro cerca de dos décadas. Demasiado tiempo.