José Ramón González, entrenador del Montañeros, confía en un fútbol «atrevido y alegre» que le asemeja al del Lugo y que le ha colocado en los puestos altos de la tabla
27 ene 2010 . Actualizado a las 11:55 h.Lugo y Montañeros, rivales el domingo, presentan detalles, características que los hermanan. Sus similitudes nacen desde el banquillo, donde comandan y sientan cátedra dos ex futbolistas del máximo nivel, dos ex Primera, Quique Setién y José Ramón González, que comparten una visión: el fútbol debe atraer al espectador y divertir y agradar al futbolista, todo ello como mejor medio para alcanzar los resultados. Su libro de estilo prohíbe el patadón. «Nosotros lo intentamos siempre, a veces nos sale y a veces no», dice José Ramón sobre su propuesta. Fútbol ofensivo y mucho contacto de los artistas con el balón. «No podemos renunciar a ello», recalca. Una divisa que en algunos casos ha provocado la incredulidad de sus interlocutores: «Cuando jugamos contra el Alavés comenté que iba a ser un partido con muchas ocasiones, y me preguntaban si lo decía en serio». Y es que no suele ser habitual encontrarse con un entrenador que asegure deleitarse con los partidos de toma y daca, que prefiera que se gane por un 5-2 y no por un 2-0. El mejor de la categoría Las ideas que muestra el Montañeros las ve su entrenador reflejadas en el Lugo de Setién. No se corta al decir que para él, se trata «del mejor equipo de la categoría». «Mejor aún que la Ponferradina», asevera. Y se remite, tanto a lo que se ha disputado de temporada, como al partido que jugaron en la primera vuelta en Elviña. «En la primera parte fueron superiores a nosotros, pero, aunque está mal que yo lo diga, en la segunda nos pegaron un repaso. Es el único rival en todo lo que va de Liga que nos ha pasado por encima», dice el preparador coruñés. Y suelta una retahíla de todo lo que les gusta de los rojiblancos y que define un fútbol que encandila: «Me gustan sus jugadores de las bandas, por que profundizan, tienen uno contra uno, llegada. Todos lo hacen bien con balón y sin él. Presionan, combinan el pase corto con el largo, hacen paredes... No sólo son buenos los dos mediocentros, sino que son un equipo muy completo». Un compendio que le hace reconocer que «el Lugo es superior» a los suyos. «Sin miedo» Pero en su discurso, que considere que los de Setién estén por encima en side nivel futboístico se habla, tiene poco significado en cuanto a lo que vaya a suceder durante un partido para el que aún quedan cuatro días. Porque dice con seguridad que al Montañeros «no le da miedo ningún equipo ni tener la pelota». Porque la pugna por hacerse el dueño del balón será uno de los atractivos del duelo del domingo, entre dos equipos que prometen espectáculo. El Montañeros no ha movido una sola coma de su discurso desde que comenzó la temporada. Y eso que llegaron a la décima jornada con tan solo nueve puntos en el casillero. «El equipo se vio en una situación complicada. Pero creía en la forma de jugar», dice José Ramón. Y no tenían por qué cambiar. «Nos decían que nosotros podíamos hacerlo porque no teníamos ninguna presión, pero nos habían dado un toque de atención. Yo me jugaba el puesto como los demás y aquí hay que mantener la categoría», insiste. Y aguantaron, firmes en su ideario, a pesar de que los resultados no llegaban. «Las características de nuestros jugadores son para jugar así», recalca un técnico al que no se le pasó por la cabeza cambiar el paso, a pesar de competir en una Segunda B en la que lo práctico se alza sobre todo lo demás. «Desconocía la categoría -dice-. Apenas había visto dos o tres partidos del Fabril. Pero puedo decir que nuestro equipo es atrevido y alegre, y quiero que los jugadores hagan cosas diferentes, que tengan que pensar, que muestren su talento. Y eso, a veces, sale bien». Tanto, que la presión de la salvación ha quedado lejos. Sextos, miran más hacia arriba que hacia abajo.