El Pontevedra regresa a la novena plaza clasificatoria después de su derrota ante el Deportivo Alavés en Pasarón. La mediocridad mostrada por el conjunto vitoriano en su última visita no ha sido suficiente para que los granates rentabilizasen las muchas ocasiones de gol generadas, especialmente en el primer tercio del encuentro, ante la meta rival.
El equipo dispara con balas de fogueo y no logra sacar tajada de sus aproximaciones al área contraria sin que Pablo Alfaro consiga reconducir la trayectoria, mientras los aficionados observan con preocupación la marcha de un equipo llamado a jugar la fase de ascenso y que, desde mediados de la primera vuelta,no ha dado un palo al agua salvo algunas excepciones.
Falta de solidez y puntería
No hay más que ver la tabla clasificatoria para darse cuenta de la crítica situación en la que se encuentra el conjunto pontevedrés. Las cuatro plazas de promoción están a estas alturas claramente definidas. Con el líder Éibar, que sigue mostrando su solidez sin necesitar tantos goles como los de Pasarón, la Ponferradina es el segundo equipo mejor valorado con 10 victorias, 6 empates y 3 derrotas. Le sigue el Lugo con una campaña extraordinaria que exteriorizó a raíz del 0-5 que le endosó a los granates en Pasarón. Con 35 puntos, los del Anxo Carro están a uno de la Ponferradina, cerrando el Palencia el cuarteto de equipos que han cubierto la primera vuelta como los mejores, aunque habrá que tener en cuenta que tanto el Alavés como el Montañeros tienen posibilidades de darle la vuelta a la cuarta plaza si aprovechan los encuentros pendientes contra el Celta B y la Cultural Leonesa.
Para frenar al Deportivo Alavés, Pablo Alfaro colocó al argentino Matías Saad como primera punta de ataque, secundado por Gerardo, con Santi Villa e Iván Carril profundizando por las bandas e incorporándose por el centro en busca de la meta vitoriana. Sin sus dos máximos goleadores, Charles e Iban Espadas, el entrenador granate trataba, de esta forma, de sorprender a un equipo que la temporada pasada militaba en Segunda División. Y en las primeras acometidas la respuesta fue buena. Cuatro claras ocasiones de gol en los primeros minutos hacían augurar un triunfo que los granates necesitaban para evitar quedar descolgados de los puestos altos de la tabla.
Racanería
Pero en el fútbol está escrito que el que falla termina pagándolo muy caro, aunque también fue injusto que el Alavés se llevase los tres puntos. La racanería de los rojiblancos obtuvo un premio excesivo. Durante toda la primera parte se limitaron a esperar a los granates de medio campo para atrás.
Además, el gol llegó a un minuto del descanso, cuando nadie se lo esperaba. Fue, una vez más, en una jugada de estrategia en un córner que el Pontevedra, como es habitual, no supo defender y con el marcador en contra la moral de sus jugadores se fue diluyendo.
La situación se torna muy compleja. Con ocho equipos por delante, tendrá que remar con mucha intensidad para no repetir el desastre de la temporada anterior, en la que no alcanzó los puestos de promoción.
Y el domingo le llega la Cultural Leonesa a Pasarón. Es el cuarto clasificado por abajo, aunque tal y como están los granates, difícilmente podrán ofrecer esa imagen de solidez que requiere cualquier equipo con unas mínimas aspiraciones.
Es cierto que queda toda una segunda vuelta, pero por el momento ocho equipos ya están por delante, ya le llevan ventaja y los cuatro primeros, una sustancial diferencia.