«El año pasado pensé en dejar el fútbol»

Marcos Pichel

CDLUGO

El ariete rojiblanco firmó en Pasarón, con cuatro goles, su mejor partido con el Lugo

29 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El delantero Sergio Arias (Portomarín, 1985) recobró el domingo en Pasarón el protagonismo perdido en el Lugo del curso pasado, en el que llegó a pensar en dejar el fútbol. Marcó cuatro de los cinco goles rojiblancos en su primera aparición como titular, pero no se llevó el balón («me dijeron que viniera al final de temporada a por él», explica). El Obús, fiel a su estilo, tímido, espera contar más para su entrenador, Quique Setién.

-¿Cómo califica el partido con el Pontevedra?

-Fue un día de suerte, y de ganas que tenía de marcar y demostrar que puedo ser titular.

-¿Una especie de desquite?

-El año pasado fue para olvidar, y esperamos que este sea mucho mejor. En pretemporada, con el cambio de entrenador, me dije que tenía que demostrar que puedo ser titular.

-¿Había marcado cuatro goles alguna vez?

-Nunca. Tres, varias veces, pero en Primera Regional.

-Esta semana es la estrella del fútbol gallego.

-No es para tanto. Es un momento bueno para mí, y esperamos que no sea el único.

-¿Cómo se define?

-Soy un delantero atípico, porque no busco el primer remate. Voy más a los rechaces que al remate directo. Quizás intuyo bastante bien dónde cae el rebote. Y le pego bastante duro con las dos piernas al balón.

-Su teléfono no habrá parado de sonar (corta una llamada).

-Siempre es bonito recibir felicitaciones.

-¿Algún agente?

-De esas no han surgido (ríe).

-Al finalizar su segundo año en el Lugo tuvo opciones de irse al Zaragoza y al Valencia.

-Para fichar por un filial en Tercera... Nunca jugué en esa categoría, no sabía si podría dar la talla. Decidí quedarme. Tenía confianza en mis posibilidades.

-¿No le garantizaban entrenar con las primeras plantillas?

-Eso lo ofrecen todos, pero nadie lo firma. La opción de verdad la tuve con el Las Palmas en Segunda. Quizás por ser una isla no me decanté, creí que no iba a estar contento y al no estarlo, no lo iba a hacer bien.

-El curso pasado se le notaba muy apagado.

-No me sentía bien de la rotura que había tenido al final de la temporada anterior. Tenía la sensación de que algo no iba bien. Vas con miedo, y pierdes la titularidad, y el equipo gana, hay que esperar... Cuando me sacaban sé que no lo hice bien.

-¿Salía ansioso a jugar?

-Llevaba mucho tiempo sin marcar, y eso siempre gusta.

-La llegada de Maikel aumentó la competencia.

-Claro. En los años que llevo aquí siempre hubo delanteros de superior categoría y se le hace más difícil a uno de aquí jugar. Nunca hay que tirar la toalla.

-Siempre ha tenido compañeros de nivel en el ataque.

-Sí, ahora Losada y Maikel. Son dos delanteros que jugaron toda la vida en Primera, y en Segunda B marcan la diferencia.

-¿Parten con ventaja?

-Vienen de categoría superior, tienen más nivel... Es lógico.

-Cuando llegó Setién, querría usted hacer borrón y empezar de cero.

-Es que el año pasado no me reconocía. Pensé en dejarlo.

-¿Quiso dejar el fútbol?

-Se me pasaba por la cabeza, porque todo me salía mal. Tuve algún partido de decir, ¡qué mal estoy! Por fortuna este año vino un nuevo entrenador y había que demostrar que podía seguir siendo titular.

-El suyo es un caso atípico; saltó de Primera Regional a Segunda B, y se adaptó.

-Al fin y al cabo hacemos lo mismo, que es jugar al fútbol. Las diferencias claro que existen, pero si te respalda un buen equipo, te acaba por salir todo bordado.