El Lugo impone respeto a sus rivales

Marcos Pichel

CDLUGO

02 dic 2008 . Actualizado a las 17:23 h.

«No me creo que el Lugo juegue sólo por la permanencia. Tiene tantos argumentos como el que más, con un gran entrenador y fantásticos futbolistas». Lo dijo Rafa Sáez, entrenador del Pontevedra («pido disculpas si esto puede resultar ofensivo a alguien», añadió), justo después de que los suyos sufrieran hasta el último instante para arrancar un punto en su casa de Pasarón. Los rojiblancos han demostrado que no son una comparsa, y los gallitos de la Liga lo han vivido en sus carnes. Juzgan a su plantilla y la colocan entre las mejores de la Segunda B. Unos halagos que los jugadores, ambiciosos desde el primer momento, agradecen. «Nos tienen respeto», sentencia Pablo Ruiz.

«Tenían bajas, es cierto -recuerda Ruiz-. Pero un equipo como ellos no puede ponerlas como excusa. Cambiaron su forma de jugar para recibirnos, pusieron tres centrales, y tuvieron que volver a su sistema habitual para poder hacer algo». Después del bache inicial, los jugadores del Lugo se muestran optimistas. Lo han dicho en fechas recientes algunos de los fichajes de este curso, como el meta, Javi Muñoz, o Tornero, convertido en un correcaminos -imparable- por la banda derecha: «Hemos venido al Lugo para tratar de jugar por la promoción». Un punto de vista al que el central leonés, reconvertido a mediocentro por exigencias del guión, se une pero con cierta pausa. «Sabemos lo que tenemos y dónde estamos», dice, enigmático, pero sabedor de que sólo ahora empiezan a mostrar su verdadera imagen.

Campos difíciles, solventados

El domingo fue Pasarón, pero el Lugo ha dado buena imagen, y sacado resultados positivos (mereció más que un punto) en feudos como el de la Ponferradina, la Cultural Leonesa o el Real Unión. «Lo hemos hecho bien, son campos muy difíciles, en los que siempre se sale un poco más motivado», reconoce Ruiz. Ahora les quedan cuatro partidos para el final de la primera vuelta (Deportivo B, Racing B, Sporting B y Marino). Aira había puesto 25 puntos como cifra de referencia para ese momento. «Estaría bien, pero según estamos ahora, tenemos que ser un poco más ambiciosos», afirma su compañero.