El Dépor supera al Racing en los penaltis de un partido sin chispa

CDLUGO

El equipo ferrolano dio una digna imagen y disfrutó de algunas oportunidades, pero sin demasiada brillantez

10 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

No pasará a la historia este primer partido de una Copa Galiza organizada tarde, mal y en un momento inoportuno de la temporada. El Dépor superó al Racing en la tanda de penaltis tras un partido soso sin goles. Decidió Munúa, que detuvo las penas máximas lanzadas por Portilla y Chema Mato. Ahora visitará en las semifinales del torneo al Negreira, que superó en los penaltis al Lugo tras el 3-3 inicial.

A la primera parte le faltó algo, una marcha más a un partido que hasta a la mayoría de los suplentes les llegó en un momento de la temporada en el que ya pocas opciones les quedan para cambiar su estatus. El Dépor salió con cuatro defensas y un rombo en el centro del campo, con Valerón como jugador más adelantado, mientras que el Racing mantuvo su dibujo habitual con tres medios por dentro, aunque Cohen tenía mucha llegada.

De entrada, casi todo se redujo a tiros desde fuera del área, con el Dépor liderado por Valerón y el Racing abusando de los balones largos hacia Paco Corredoira, que volvía tras más de ocho meses de baja por una lesión de rodilla. El lanzamiento más peligroso lo firmó Cristian, bastante activo en Ferrol. Al descanso se llegó con tablas, también en los goles anulados, primero tras un cabezazo de Taborda y después cuando Repi aprovechó un rechace de Munúa a un tiro de Lamatina.

El segundo tiempo mantuvo el mismo ritmo cansino entre dos equipos descosidos, con futbolistas poco habituados a jugar juntos, como en uno de esos bolos de la selección española.

Sí estuvieron atentos los porteros en dos acciones aisladas: Munúa sacó una buena mano tras un remate a media altura de Cohen dentro del área, y Rubén Martínez salió oportuno a tapar un remate de Bodipo. Poco más. El festival de cambios -con la entrada de varios fabrilistas incluida- no contribuyó a cambiar la pinta del partido. El Dépor combinaba en busca de huecos en la defensa ferrolana y el Racing jugaba algo más vertical, aunque el resultado era el mismo.

Con los cambios, el Racing pasó a controlar el partido, y lo intentó con más ganas que claridad con llegadas de Cohen y Medina. Daba igual. El gol ya no llegaría ni en una buana falta botada por Rubén a la derecha de la meta local.

Hasta en las gradas el viejo derbi estuvo algo descafeinado, con una entrada muy discreta y gritos de «que se besen, que se besen» antes de la tanda decisiva.