27 ago 2007 . Actualizado a las 02:08 h.
Los deberes cumplidos en una tarde de fútbol a ráfagas fue el balance del debut del Lugo en la Liga. Los rojiblancos cuajaron un encuentro de más a menos ante un Alcorcón que mostró un gran orden defensivo.
Los jugadores entrenados por Fonsi Valverde ofrecieron la seguridad defensiva que viene siendo habitual desde que el técnico vigués tomó las riendas del equipo, pero demostraron que aún les falta pegada ofensiva. Un gol de Rubén Durán en el descuento desequilibró un choque que parecía condenado a la igualada. Antes, el colegiado se había complicado la vida al no expulsar a Manu tras mostrarle dos cartulinas amarillas.