Más goles que fútbol y fatal desenlace. A falta de juego, la tarde plomiza de O Couto brindó goles (2-3). Porque la defensa de la Gimnástica de Torrelavega estaba de rebajas y porque en la portería del Ourense no estaba Taranilla. El suplente Michi permitió un gol desde 50 metros cuanto los cántabros se desangraban y acabó metiendo en su propia portería el tercero. Demoledor y preocupante, porque los rojillos siguen jugando con el juego del descenso y todavía pueden acabar quemándose. De momento van ocho derrotas consecutivas. El Lugo cayó en Talavera (2-1) tras un mal partido. Las numerosas bajas que acumulaba el cuadro rojiblanco, añadidas a un arranque frío y el escaso tino en las ocasiones de gol que tuvieron, hicieron imposible que los gallegos sumasen tres nuevos puntos en la recta final de la temporada. Richard, en el minuto 79, marcó el gol visitante.