Análisis | La Liga de Tercera El conjunto que entrena Pablo Díaz acumula seis jornadas consecutivas sin conocer la derrota y empieza a estar muy cómodo con la vestimenta de equipo revelación
24 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?n empate a domicilio comienza a saber a poco en el Vilalonga. El cuadro celeste sumó un punto el pasado domingo en su visita al Lemos, un resultado que hace un mes sería considerado muy positivo en la pelea por conseguir evitar el descenso de categoría, pero que ya no satisface en el vestuario del equipo revelación. Octubre le sienta muy bien al Vilalonga. El mes comenzó ya con buenas noticias. El equipo que prepara Pablo Díaz comenzaba a dar más de un susto después de un inicio de campeonato con algún traspiés, pero el último fin de semana de septiembre llegaba la confirmación de que la recuperación comenzaba a consolidarse. Ese día, los celestes sorprendían al Lugo a domicilio y daban el primer puñetazo en la mesa de la Liga. Era esa la segunda victoria consecutiva para el club arousano, que había comenzado a respirar siete días antes al vencer al O Val, y el primer domingo de octubre llegó la tercera. De nuevo ante uno de los gallitos de la competición, el Cerceda. Calendario duro El calendario no se suavizaba para los de Pablo Díaz. Todo lo contrario. Después de tres victorias consecutivas, la visita al Alondras sirvió para constatar que el Vilalonga iba en serio. Empate a tres goles y la racha que continuaba. El día 17 de octubre, y en la octava jornada de la competición, el adversario que visitaba el Nuevo San Pedro era el Lalín. De aquella, situado en la segunda plaza de la clasificación. El equipo del Deza se convirtió en otra víctima de los celestes, ya instalados -parece que cómodamente, además- en la zona alta de la clasificación. Y en esta coyuntura viajaban los de Pablo Díaz a Monforte, de donde regresaron con un punto. El buen inicio de temporada adquiere más relevancia cuando se comprueba la media de edad de la plantilla. Es el Vilalonga un equipo muy joven que, quizás por ello, ha juntado el descaro con la ilusión en busca de los buenos resultados. Y el otro apunte que incrementa el valor de lo que está protagonizando el cuadro arousano es que lo está consiguiendo sin uno de sus fichajes significativos de la temporada. El guardameta Luis se lesionó hace ya varias jornadas y no podrá reincorporarse al equipo al menos hasta dentro de un mes. Su sustituto, Pablo, es una de las claves del feliz momento que atraviesa el club. Las buenas noticias para el Vilalonga, además, se pueden incrementar. El derbi de este fin de semana contra el Portonovo se jugará todavía en el mes de octubre.