Y el arte se instaló en Lugo

Marcos Pichel LUGO

CDLUGO

Tras su pasado en Barça y Betis, y su etapa en el Racing, deleita ahora a los aficionados lucenses con un fútbol de altos vuelos

03 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Muchos al principio no se lo creían. ¿Un futbolista de la talla y el pasado de Ángel Cuéllar, en el Lugo? Pensaban que su paso por el conjunto rojiblanco sería una especie de retiro dorado, que ya no estaría para muchos trotes. Pero se ha convertido en el jugador bandera del Lugo, es el enlace con un fútbol de muchos quilates que, en una categoría como la Tercera, es muy complicado contemplar. Partido a partido está dejando muestras de su nivel. Ha venido a trabajar, a ser uno más, a aportar su granito de arena para que el Lugo alcance la meta de la que la pasada temporada quedó a las puertas: el ansiado ascenso a Segunda B. Ya en la pretemporada el ex de Betis, Barça y Racing fue el máximo goleador. Sacó petróleo de su técnica, de su fútbol arte, como buen representante de la escuela andaluza. En plena temporada lo corrobora día tras día. Los equipos contrarios le prestan especial atención. Saben que puede armarla en cualquier instante. El partido del pasado domingo contra el Narón no fue sino la máxima expresión de su aportación. Un gol apenas 30 segundos después de que el árbitro diera el comienzo al partido, y luego, otros dos más que le dieron al Lugo su tercera victoria consecutiva fuera de casa. Sus compañeros están encantados. Saben que pueden aprender mucho de su experiencia. Él sólo quiere seguir divirtiéndose con su pasión, y trabajar. ¿La prueba? Seis goles en seis partidos, a uno del pichichi.