Las ausencias de los locales condicionaron el partido
05 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El Lugo llegó en cuadro a la primera gran prueba para el nuevo proyecto diseñado en el Ángel Carro y acabó desollado. Las ausencias de Murado, Álex, Braulio y Germán maniataron el juego rojiblanco y, sobre todo, su confianza para hacer frente a un Cerceda que ayer demostró tener por lo menos tanto oficio como en los dos años precedentes en los que ha sido campeón. Los pupilos de Oreiro jugaron muy cómodos todo el partido, sin el problema de que nadie les molestase su salida desde la cueva defensiva. Su nombre pareció impresionar a los locales, que estuvieron tan ordenados como de costumbre, pero se fueron enmarañando y su bullicio acabó por consumirlos. Ballesta se vio obligado a cambiar el sistema en varias ocasiones y eso aún confundió más a sus muchachos, que tuvieron alguna opción en la segunda parte con los cambios de orientación y los balones al área.