La recuperación de todas las bajas anima al técnico a creer en el próximo relanzamiento del equipo Recuerda que el año pasado «só fixemos oito puntos nos sete?primeiros?partidos e acabamos novenos»
29 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El Deportivo Grove firmó el domingo su primer empate de Liga, confirmando así su flojo arranque de temporada, frente a un Porriño Industrial que ocupa la cuarta plaza de la clasificación con un único punto menos que su rival meco. El 1-1 en el campo de Lourambal, que el entrenador grovense, Jacinto Barreiro, considera que «se axusta practicamente á perfección ó que se víu no partido», podría hacer pensar en la existencia de una crisis en el seno de uno de los equipos con mejor plantilla de la categoría. Por el contrario, Barreiro no le da la demasiada importancia, al considerar la actual situación del Deportivo Grove como algo natural dadas las circunstancias que hasta ahora han lastrado el trabajo del equipo. En primer lugar, Barreiro recuerda que «estamos condicionados polo noso exilio desde hai tres tempadas. E este ano é aínda peor, ó ter que adestrar nun campo sen luz e compartido con outro club». Además, apunta, «esta semana será a primeira desde que comezou a Liga na que poidamos adestrar e confeccionar a convocatoria co plantel ó completo, sen ningunha baixa». Jacinto Barreiro lamenta «que a xente non lembre todo isto», y tranquiliza a la afición afirmando que «a nosa situación trocará en canto dispoñamos do Monte da Vila de novo». Algo que el club meco prevé sea una realidad el 19 de octubre, coincidiendo con la visita del Lugo. A la hora de argumentar su optimismo, el preparador hace memoria y se retrotrae a la temporada pasada para subrayar que «hai un ano comezamos a pasada Liga con só oito puntos nas sete primeiras xornadas, e mais conseguimos rematar novenos».