FÚTBOL
25 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El Lugo subió a Segunda hace diez años. No era su techo. Ayer se dio cuenta de que podía seguir ascendiendo, porque el cielo fue la cima a la que se encaramó para dar un abrazo al amigo, al hermano Fernando. Éste vio vio su homenaje desde arriba, en una tribuna ni roja ni blanca del Ángel Carro sino más bien gris, porque el día era frío, ventoso y triste, aunque el mismo cielo debió verse con un nudo de nubes en su garganta etérea, porque no acertó ni a llorar agua de lluvia. La jornada de celebración por los diez años del ascenso comenzó por la mañana, con una misa en recuerdo de Fernando en las Agustinas. Por la tarde, los actos fueron desatando el sentimiento de los presentes. No faltó nadie, tan sólo, por problemas para desplazarse, José, Jorge y Temes. A eso de las seis y cuarto, la viuda del meta recordado en el Ángel Carro, acompañada por sus hijas y sus padres, descubrió una placa en la zona de administración del estadio. También recibió una estatuilla cedida por La Voz de Galicia con la figura de un portero y una inscripción en la que podía leerse Donde quiera que estés ahí estaremos contigo. Modesto, uno de los hombres carismáticos del ascenso, pronunció un breve discurso con las lágrimas a flor de piel de los asistentes. «Gracias al Dépor por su colaboración desinteresada; en estos momentos él está aquí, con nosotros», señaló el histórico central. Pardo, el capitán blanquiazul, entregó una camiseta a la viuda de Fernando y en el bando lucense, Alvite, hizo lo mismo. Ahí no terminó todo. Posteriormente la esposa del cancerbero fallecido realizó el saque de honor y se guardó un minuto de silencio. Ya en el campo, con escasa respuesta popular, comenzó la fase de calentamiento. «Vicente, no corras mucho en la primera parte que en la segunda vienes conmigo», bromeó Ballesta al delantero del ascenso recordándole que era, junto con Cayetano, uno de los que compartirían las dos camisetas. Julio Díaz sacó a su equipazo: Domin, Modesto, Alvite, Miguel García, Cacharrón, José Ángel, Javi, Montoto, Carolo, Vicente y Castro. Posteriormente fueron dando relevos Illán, Couso, Mandiá, Óscar Manuel, Cayetano, Adolfo y Sandamil. Por el Dépo actuaron Oregui, Andrés, Pardo, Pardito, Antonio, Chechu, Mauri, Agulló, Piña, Modesto, Tito, Lolo, Varela, Iván, Zas, Portela, Óscar y Antonio. El antiguo colegiado lucense de Primera José López De la Fuente, dirigió el encuentro, auxiliado por Piñero y Cordón. Estuvieron presentes los presidentes de la época dorada, José Núñez y Félix Rodríguez; junto con otros directivos como Julio Pardo, Luis Mendaña y Roberto Blanco; la junta actual en pleno; el jefe del servicio provincial de Deportes, José Manuel Rozas; y jugadores de la actual plantilla rojiblanca como Sanz, Vila, Buide, José Ángel, Camacho, Ricardo, Murado y Jordán. El amistoso concluyó con empate a dos tantos (Vicente, en dos ocasiones, Modesto y Mauri) y Carolo deleitó en la segunda mitad.