FÚTBOL / SEGUNDA B
27 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La competición entra en el tramo decisivo y el Lugo necesita sumar cuanto antes los quince puntos salvadores, que según Julio Díaz alejarían al equipo del peligro. «Es la hora de la verdad, ahora se moverá el puzzle por arriba y abajo y nosotros debemos estar preparados, y lo estamos, para afrontar los próximos encuentros con la intención de sumar lo antes posible quince puntos», dice el técnico rojiblanco. «Tenemos que hacer 44 puntos -prosigue Díaz- y después a otra cosa; nos quedan doce oportunidades y podemos desperdiciar siete». El primer escollo lucense será la Ponferradina (domingo, 17.00 horas), un equipo que incorporó en el mercado de invierno a Lucas Gatti (Dundee United) y al delantero Aiert, que el año pasado formó una pareja letal junto a Quero en el Zamora. Por contra, dio de baja a Vilaseca, el ex-racinguista Sueiro y González. Ante los castellano-leoneses, el Lugo experimentará, al menos, un par de cambios significativos y obligatorios respecto al once que jugó contra el Sporting la semana pasada. Adrián o José Ángel, aunque Díaz ya se decidió por uno y dará a conocer su nombre el sábado, sustituirá al meta titular Carlos, sancionado. El otro cambio obligado es el de Buide. El central lucense, que se perderá el primer partido con Díaz en el banquillo, sufre una microrrotura. «Vila ocupará su lugar», confirma el estratega de Cesuras, que descartó otra modificación por decisión técnica, aunque la lista definitiva de convocados se la reserva hasta la mañana del sábado. Díaz aseguró que las sustituciones de Vichu y Rafa en el descanso contra el filial gijonés se hicieron «porque queríamos hacer otro tipo de juego, y no por un castigo». De sus palabras se deduce que la titularidad de ambos, de momento, no peligra. Como tampoco la de Abraham, que hoy se incorpora a los entrenamientos tras el descanso obligatorio por la brecha de su ceja.