El técnico del Celta B fue jugador y entrenador granate Mañana se encontrarán en los banquillos de Pasarón dos tipos tan correctos e inteligentes que parecen ajenos a ese mundo engolado y muchas veces zafio que es el fútbol. Raúl González, entrenador del Pontevedra, y Milo Abilleira, su homólogo en el Celta de Vigo B, dirigirán a sus conjuntos desde dos filosofías de equipo muy distintas: el colíder, con una plantilla profesional, se medirá a un grupo de promesas que busca la permanencia.
30 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.«Este es el peor momento para ir a Pasarón», explica Milo Abilleira, pontevedrés y habitual en las gradas del estadio de O Burgo -el Celta B, como otros filiales, suele jugar en horarios diferentes-. El técnico celeste conoce por experiencia propia que al Pontevedra «además de ganar se le exige mucho, la gente quiere que las cosas salgan bien». Así, muchos equipos saben explotar la presión de la grada sobre el equipo granate. «Ahora, con el Pontevedra de líder, no podemos aprovecharlo», bromea Abilleira, «la gente les perdonará un poco más». Esta será la primera vez que Milo Abilleira se enfrente al Pontevedra en un partido oficial. El técnico defendió su camiseta en los años ochenta, para pasar más tarde a entrenar a las categorías inferiores y, finalmente, al primer equipo granate. Su paso por la caseta local de O Burgo, en la temporada 1997-1998 se cerró cuando la directiva de entonces decidió prescindir de sus servicios al acabar el curso, pese a que un contrato los ligaba por un año más. «He pasado mucho tiempo aquí», comenta, «soy de esta ciudad y quiero lo mejor para su equipo. Pero el domingo veré primero lo del Celta B; luego ya animaré al Pontevedra». Problemas en defensa El Celta B se retará a sí mismo en Pasarón. «Sólo hemos marcado un gol fuera de casa [ante el Lugo, al que ganaron por 0-1]», comenta, preocupado, Abilleira. El problema es, a su juicio, que su equipo actúa «igual en casa que fuera, y fuera el rival hace más ocasiones de gol. Tenemos que trabajar más en defensa». El equipo vigués se presentará en Pontevedra con un largo listado de bajas, tantas que su entrenador aún no puede decir con qué jugadores podrá contar: «A ver si recupero a alguno entre hoy y mañana [por ayer y hoy]».