FÚTBOL / PONTEVEDRA
04 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El centrocampista Pibe podrá jugar mañana contra el Real Madrid B en Pasarón. El juez único de Segunda División B estimó parcialmente las alegaciones presentadas por la directiva del Pontevedra, anulando la segunda amonestación que le mostró a Pibe el árbitro balear Armenta Fernández ante el Mensajero. En las imágenes de televisión que llegaron desde el campo Insular de Miraflores se apreciaba la injusticia de la expulsión de Pibe en el minuto 57. El director del club granate, Hernanz Angulo, que documentó las alegaciones, adjuntó el vídeo del encuentro, una prueba que el juez único ha tenido en cuenta, anulando la segunda tarjeta amarilla. De esta forma, el club granate se ha encontrado en quince días con dos irregularidades arbitrales importantes, que le obligaron a quedarse en inferioridad numérica en encuentros cruciales. Primero fue en el Ángel Carro, donde Óscar Río fue expulsado en el minuto 72, cuando el Pontevedra perdía por un mínimo 1-0 ante el Lugo. La misma historia de Lugo En el campo lucense el trencilla ferrolano Iglesias Villanueva no sólo le mostró la segunda amonestación y consiguientemente expulsó del campo al lateral granate, sino que le pitó un penalti en contra en la misma jugada. Posteriormente el juez único anuló la segunda tarjeta, con lo que Óscar Río pudo participar en el derbi de la jornada siguiente que se disputó en Pasarón contra el Deportivo B. Ayer se repitió la historia con Pibe. El responsable de dictar justicia en Segunda División B observó en las imágenes el error arbitral, estimando parcialmente las alegaciones que presentó el Pontevedra, quien reclamaba la anulación de las dos tarjetas. Pibe se mostraba ayer satisfecho con la decisión del juez, aunque también reconocía que «el mal que le han hecho al Pontevedra al dejarnos los árbitros tanto en Lugo como en La Palma con un jugador menos es irreparable». Resalta que al menos el error ha sido enmendado en parte al poder jugar mañana ante el Real Madrid B, un encuentro que para Pibe es «casi vital» ya que una victoria «nos pondría a las puertas de los cuarenta puntos y con cinco o seis más ya aseguraríamos la permanencia».