El asunto llegó a oídos de los guardias en junio del año pasado por boca de varios particulares
02 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.La Guardia Civil de Vimianzo ha denunciado por supuesto maltrato animal a un vecino de la localidad que tenía en el Monte Faro a una decena de yeguas mostrencas, sin la identificación electrónica preceptiva, y a algunas de las cuales se le había reducida su movilidad mediante cepos de madera.
Esas pégas o trancas, como se las conoce en la zona, están tan arraigadas en los usos populares como prohibidas por la ley, de ahí que al presunto responsable, J. L. P., se le impute un supuesto delito relativo a la protección de la flora, la fauna y los animales domésticos.
El asunto llegó a oídos de los guardias en junio del año pasado por boca de varios particulares. En aquel momento constataron los hechos, pero fueron incapaces de encontrar al dueño, precisamente por esa falta de identificaciones. Sin embargo, el mes pasado, un vecino de Santa Cristina (Berdoias) alertó de que los animales habían entrado en una de sus propiedades, como ya había denunciado en ocasiones anteriores. A partir de ahí, los agentes dieron con el implicado, quien reconoció que las yeguas eran suyas.
La correspondiente denuncia
Dado que las competencias al respecto son municipales, el Concello facilitó la intervención de un veterinario debidamente colegiado, quien certificó que en el citado monte de Areosa observó el grupo de siete equinos, dos de los cuales «presentaban cepos en una extremidad anterior». Además, detalló que «debido al gran tamaño de estos maderos la movilidad está muy dificultada. Estos animales quedan rezagados y expuestos al ataque del lobo ya que presentan mucha dificultad para caminar. También le ocasionan heridas y deformidades de la extremidad, con alto riesgo de infecciones graves que incluso pueden evolucionar a muerte del animal».
En base a todo ello, los agentes del puesto vimiancés tramitaron la correspondiente denuncia y citaron al propietario, que se ha acogido a su derecho a no declarar.