«Berto resucitou dúas veces»

Patricia Blanco
patricia blanco CARBALLO / LA VOZ

LAXE

Alberto, con sus padres y su hermano menor, este martes en la playa de Traba (Laxe)
Alberto, con sus padres y su hermano menor, este martes en la playa de Traba (Laxe) Ana Garcia

Una bacteria de origen desconocido mantuvo casi dos meses a este niño de Laxe en la uci. A sus padres les dijeron que se prepararan «para o peor»

01 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

«Cando che pasa algo así, ves a vida. Agora vémola», dice Alberto Lago Louro. «Berto resucitou dúas veces, dúas veces nos dixeron que nos prepararamos para o peor. Falo dunhas posibilidades de entre un 40 e 60 %», recuerda emocionado. Habla de su hijo, Alberto Lago Varela, «unha marabilla de neno» que este próximo día 5 cumplirá diez años. En agosto del 2020, el pequeño empezó a encontrarse mal. Sentía dolor, se hinchaba y entró en el hospital Belén coruñés con lo que, inicialmente, parecía una apendicitis. Lo operaron, pero en cuestión de unas horas todo se precipitó: «Pasouse diso a estar entre a vida e a morte». Berto, Bertiño, como se refiere a él en ocasiones su padre, acabó en quirófano y en la uci pediátrica del Teresa Herrera, el materno, un centro que no abandonaría ya hasta mediados de octubre. Un tiempo largo del que Lago Louro evoca coletazos duros, como cuando su hijo, a las puertas de la ambulancia y antes del traslado, le dijo «que eu fora o mellor papi do mundo, algo tremendo».

Intubado, pasó a depender de una máquina y, a los siete u ocho días, llegó el momento de «espertalo». «Ata entón, nós falabámoslle... Saíalle algunha bágoa», dice. No había sido una apendicitis, sino, según le explicaron, una bacteria de la que todavía no saben el origen y que le afectó al riñón (le funcionan ahora al 56 %) y se le extendía hacia bazo, hígado y pulmones. «Ocorre un caso entre 100.000 ou 130.000 persoas, e tocoulle ao noso fillo. Dúas veces nos dixeron, case coma quen di, que non contásemos con el», rememora su padre.

Les advirtieron de posibles daños neurológicos, pero Alberto supo responder cuando le llamaban por su nombre, le preguntaban dónde vivía (Traba de Laxe, uno de los parajes más bonitos de la Costa da Morte). También recordaba alguna cosa más, como que su padre le había prometido comprarle una camiseta de Iago Aspas y que todavía no lo había hecho. Ahora, Alberto padre cuenta este detalle con una sonrisa, aunque confiesa que estos días ha llorado al recordarlo todo: «Estar nunha uci pediátrica tanto tempo... o que ves alí é durísimo». Ya en planta, animó al niño a escribirle una carta a la gerencia del Sergas dando las gracias por los cuidados. Pero Berto, que primero preguntó qué era el Sergas y después si funcionaba en toda la comunidad, le planteó a su padre escribirle, mejor, «ao presidente de Galicia», para que así él trasladase la felicitación.