El cierre del Doña Rita causa escepticismo entre los vecinos y las entidades antidroga

CORRESPONSAL CEE

FISTERRA

Creen que pueda tratarse de una medida «de cara á galería» y se preguntan por qué no se había adoptado antes La decisión del Concello de Muxía de paralizar la actividad en el polémico restaurante Doña Rita, vinculado al clan de los Lulús no ha dejado del todo satisfechas a las entidades antidroga de la comarca y mucho menos a los vecinos de Pasantes. Todos temen que se trate de una medida transitoria hasta que se calmen las aguas y se cuestionan por qué ahora y no antes, puesto que lleva casi un año ejerciendo una actividad para la que carecía de licencia. La reacción, más que de satisfacción es de escepticismo. Hay quien sigue pidiendo que se vaya más allá y se tomen medidas severas en contra del blanqueo de dinero.

28 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

«Todo lo que sea un paso adelante está bien, pero no basta con quedarse ahí», dice desde Camariñas el presidente de Abondou, Juan Gómez Serrano. «Agora haberá que segui-la segunda parte e ver se realmente se chega a precinta-lo local ou foi unha medida de cara á galería. O Concello de Muxía quere lava-las mans pero véselle o plumeiro», replica José Manuel Vázquez Gómez, presidente de Vieiro. Ésta es la sensación generalizada después de conocer la decisión municipal. No se descarta que, cumplidos los requisitos legales, el establecimiento pueda volver a abrir. De ahí muchas de las dudas de las asociaciones antidroga de la comarca, que habían pedido la adopción de medidas en una cuestión que, para ellos, va más allá de un aspecto puramente urbanístico. Una cuestión temporal La presidenta de Costa da Vida de Fisterra, María Teresa Lires, opina: «Eses terreos recalificáronse e supoño que pronto lle darán a licencia». Desde Corcubión, Delia Lado, de Por unha Vida sen Drogas dice: «O que non é normal é que o Concello o permitira». La opinión la comparten los vecinos de Pasantes que presentaron las denuncias en contra del alcalde por permitir la actividad. «Preguntámonos que foi o que motivou o peche e canto durará», asegura un lugareño. A pesar de la decisión municipal, los vecinos siguen criticando duramente la postura del Concello en el tema.