Falleció Luciano Vázquez Guillén, histórico directivo inmobiliario de Fenosa

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El abogado carballés, que jugó en el Bergantiños,  murió este martes a los 80 años, víctima de un largo proceso de alzhéimer

12 mar 2026 . Actualizado a las 19:51 h.

Luciano Vázquez Guillén falleció este martes en Madrid a los 80 años de edad. El funeral se celebró en el tanatorio La Paz y posteriormente fue incinerado. Aunque su familia vivía en Carballo, Luciano nació en Cee el 1 de julio de 1945. El motivo es que su madre se fue tres meses antes de dar a luz a su casa familiar para tener al pequeño. Pero en la capital de Bergantiños fue donde pasó toda su infancia y es donde ejercía como abogado su padre.

Descendiente de una familia muy conocida en la zona, era el cuarto de ocho hermanos que, a pesar de que el destino los llevó fuera de Galicia, siempre han estado muy ligados a su tierra natal. Entre ellos, el más público es el prestigioso procurador en Madrid y exconsejero del Deportivo, Argimiro Vázquez Guillén. Precisamente con él no era raro verlo en los estadios de la capital de España o cercanos en los que el club blanquiazul jugaba, puesto que era muy aficionado al fútbol y, en concreto, al equipo coruñés. 

Luciano Vázquez Guillén estudió Derecho en la Universidade de Santiago. Durante su etapa universitaria jugó como central en el Bergantiños, en categoría juvenil. Tras terminar la carrera se trasladó a Madrid. Allí aprobó la oposición de técnico en un ministerio antes de iniciar su etapa en el sector empresarial. En los años ochenta se incorporó a Unión Fenosa. Fue nombrado responsable de su división inmobiliaria, dentro de la política de gestión patrimonial de la compañía. En 1975 había contraído matrimonio con María del Carmen Laguna de Francisco, farmacéutica, en la iglesia del Seminario de Zaragoza.

Se jubiló a mediados de la década de 2000. Poco después fue diagnosticado de alzhéimer. La enfermedad se prolongó durante más de una década y en los últimos años apenas reconocía a su entorno.

Muy vinculado a Carballo, era conocido entre sus amigos como Chano. Formaba parte del grupo de los llamados Amigos de los 50, que anualmente se reúnen en Carballo para fortalecer su unión. Su fallecimiento ha causado pesar entre familiares, amigos y conocidos de Carballo y de la comunidad gallega en Madrid, en donde era muy querido y respetado, no solo profesionalmente, sino por su carácter afable y siempre dispuesto a ayudar a aquel que lo precisaba, doctrina que heredó de sus padres.