Buena gestión

La Voz BERRO SECO

CARBALLO

La chimenea de Meirama tiene los días contados. Ya empezó la cuenta atrás para que sea dinamitada. El día 1, si no hay cambios, pasará a la historia y solo quedará su imagen en las fotos y en la memoria de los que la tuvieron próxima o la contemplaban al pasar cerca de la central. El gran símbolo del desarrollo industrial de Cerceda quedará reducido a 10.000 toneladas de escombros. Luego, solo queda la obligación de gestionar adecuadamente las compensaciones por el desmantelamiento.