No cambió mucho el decorado en la segunda parte, aunque los de casa pusieron toda la carne en el asador y un acrobático remate de Alberto hizo trabajar a Cristopher, cuando el balón se colaba en la escuadra. Las ocasiones escasearon en ambas porterías, pero era evidente que el cuadro de Miguel Figueira tenía dinamita arriba y en los últimos compases llegó el segundo de la tarde, en una combinación entre Pablo Antas y Rubén Rivera, que definió el ariete casi sin ángulo, sorprendiendo a Rui.
Aunque el Barbadás compitió hasta la conclusión del encuentro, lo cierto es que la calidad del segundo clasificado en los últimos metros decantó una contienda que deja a los anfitriones en zona de descenso directo, sin disfrutar del alivio de desmarcarse al menos en alguna jornada. Victoria que le sirvió al Bergantiños para seguir de cerca al líder, el Compostela, a seis puntos y, lo que todavía es más importante, para evitar que el Barco lo rebasara, pues también ganó ante el Ribadumia (1-2).