Ocurrió en Mazaricos: el cazador acabó liberando al animal al que iba a capturar
25 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.No siempre la relación entre los cazadores y los animales salvajes resulta perjudicial para estos últimos. De hecho, los deportistas son, o debieran, los principales interesados en proteger la fauna silvestre. Si alguien está totalmente convencido de esto es, sin duda, el corzo que hace unos días se precipitó, mientras corría monte abajo, en un pozo de agua próximo a la aldea mazaricana de Alborés. Aunque el foso estaba seco, la altura de sus paredes impedía que el animal pudiese salir por su propio pie, circunstancia en la que reparó un vecino de la localidad alertado por los estridentes sonidos que salían del interior del hoyo.
«Estaba eu só e tampouco sabía
moito que podía facer para axudar ao animal, así que collín o teléfono e chamei aos da asociación de cazadores», señala el lugareño que reconoce que es habitual que este tipo de animales merodeen por la zona. A los pocos minutos, lazo en mano, aparecieron en el lugar Pedro Gallardo y Ramón Paz, tesorero y secretario, respectivamente, de la Asociación de Caza y Pesca El Halcón. El primero no dudó en saltar al pozo y con una destreza propia de un vaquero de rodeo, logró pasar una cuerda por el cuello del asustado corzo que le permitió inmovilizarlo y después subirlo con la ayuda de otros compañeros cazadores. «Estaba tan asustado que unha vez que o soltamos estivo uns segundos inmóbil. Cando se viu libre, por suposto botou a correr cara o monte sen mirar atrás, que o instinto ben lle dicía que non debía fiarse moito de nós», bromea.