La cantidad que el usuario
paga al repostar en una estación de servicio no va
íntegramente para la caja registradora. El precio se compone del margen de beneficio que tiene que ganar el empresario, del
impuesto especial de hidrocarburos y del IVA. Jesús García forma parte de la directiva de la Asociación Provincial de Estaciones de Servicio de A Coruña, y asegura que «más del 60% del precio final proviene de los impuestos. Da igual el precio del barril de crudo, la parte impositiva es siempre igual. Por una tonelada siempre hay que pagar 307 euros». Por este motivo García indica que los precios no bajarán mucho más: «Creo que ya se tocó fondo».
En relación a las variaciones entre las gasolineras, el directivo del colectivo considera que una diferencia de entre ocho y diez céntimos «tampoco es tan significativa. Puede que haya gente que se fije en esas cosas, pero a la hora de la suma final no habrá un ahorro tan importante».