Las aguas bajan turbias en As Eiroas

Antonio Longueira Vidal
Toni Longueira CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

jose manuel ferreiro

La directiva del Bergantiños acusa a varios jugadores del primer equipo de «falta de implicación»

11 dic 2015 . Actualizado a las 11:22 h.

Las aguas bajan revueltas en el Bergantiños. Muy revueltas. El empate en casa contra el Silva (1-1) y, sobre todo, la derrota en la última jornada frente a un rival directo, el Negreira (3-2), ha obligado a la junta directiva a tomar decisiones drásticas.

La primera fue la destitución del entrenador, Javier Oreiro. Pero en la cúpula de la entidad hay más señalados por la pobre imagen que transmite un plantel confeccionado en verano para optar a cotas más elevadas. Algunos jugadores no aportan lo que tienen que aportar y desde la directiva se les acusa de «falta de implicación». De hecho, el directivo Luis Cendán no descarta salidas próximamente ante «la pobre imagen ofrecida» en el último choque liguero en Tercera. La derrota en el campo del Jesús García Calvo ha sido la gota que colmó el vaso de la paciencia de una rectora que ve como pasan las jornadas y el equipo no levanta cabeza.

Este mismo martes, tras el regreso del viaje de Negreira, la cúpula directiva se reunió de urgencia y acordó la destitución del preparador. «No es algo que tuviéramos premeditado. Esa es la verdad. La decisión la tomamos al percibir en Negreira que hay una serie de jugadores que no se implican y ya se sabe que, en estos casos, el entrenador es el primer sacrificado. Pero la culpa no solo es suya. Es de todos. Pero sobre todo de los jugadores», explicó Cendán, quien anuncia medidas drásticas: «El Bergantiños es un club serio, con historia, que paga al día y que no escatima una inversión por el bien del equipo. Pero no se pueden tolerar ciertas actitudes y si siguen por este camino habrá que tomar medidas».

Sobre la posible salida de jugadores a muy corto plazo, en la directiva lo tienen claro: «Si es necesario y el nuevo entrenador así lo entiende, se hará», apuntó Cendán sin dar nombres de los posibles afectados.

La trayectoria del Bergantiños está siendo bastante pobre en la competición. Suma doce puntos, con dos triunfos, seis empates y ocho derrotas. En Tercera descienden cuatro equipos y si baja el Compostela de Segunda B serían cinco los afectados (por el efecto cascada) a final de temporada. Y en el Bergantiños quieren cortar de cuajo esta nefasta trayectoria. La entidad rojilla realizó esta campaña un gran esfuerzo con el objetivo de dar un salto cualitativo y optar a los cuatro puestos que dan derecho a jugar la liguilla de ascenso a Segunda B. Cabe recordar que Javier Oreiro fue capaz de dejar la pasada temporada al equipo en la quinta plaza, quedándose con la miel en los labios. Esta campaña, al igual que la pasada, el equipo arrancó de forma irregular. Directiva y cuerpo técnico pensaban que el armazón se iría ensamblando según transcurrieran las jornadas. Pero aquella solidez defensiva de la que hacía gala el Bergantiños hacía aguas con el paso de las jornadas. El plantel no levantaba cabeza. Se ficharon a dos jugadores foráneos para tratar de revertir la situación. Pero ni con esas.

Ahora, el futuro de un equipo de campanillas es mucho más incierto. Más que mirar hacia arriba se empieza a mirar hacia el pozo. Pero en el mundo del fútbol todo es muy relativo. Eso sí, dependerá de que la pelota entre en la portería rival.