25 ago 2014 . Actualizado a las 07:01 h.
La culpa del furtivismo, tan extendido en Galicia, aunque vaya a menos (las leyes, la vigilancia y la conciencia van ayudando), es obviamente de quienes lo practican, pero no conviene olvidar que si no hubiese restaurantes y distribuidores que lo aceptasen, acabaría siendo algo testimonial con el tiempo. Y mejor aún si los clientes que saben de esas prácticas no las aceptasen. El grado de responsabilidad no es el mismo, pero la cadena tiene varias anillas.