El arranque de la séptima edición del certamen de Pinchos Irmandiños propició que una sabrosa invasión de sabores y olores comenzase a tomar ayer Vimianzo a modo de rico preludio del asalto que se celebrará este sábado. Los diecisiete locales participantes en esta iniciativa han extremado el mimo en la elaboración de sus propuestas y esto se ha traducido en una gran acogida inaugural. «O ano pasado, o primeiro día vendimos 45 pinchos e este, só ao mediodía despachamos xa 90», explicaba a última hora de la tarde Carlos Gómez desde el Celme, donde numerosos comensales volvían a degustar ya sus Follada campal.
No quedó ni rastro de las Cunchas da peregrinaxe preparadas por los responsables de Casa Sabina, entre cuyos clientes se dejó ver ayer el inquieto Juan Gimel, ni de las Bágoas irmandiñas que derramaron, aunque sin perderse ni la primera, José Antonio Ameijeiras y Obdulia Lema en el restaurante O Castillo. Hasta allí se acercaron, entre otros, el concejal socialista José Antonio Miñones. Tampoco faltaron clientes dispuestos a degustar el Lombo de porco ó modo ostrogodo del Vía Rápida ni el Polbo salvaxe sobre gambas en Pedra Cuberta, de la pizzería Hilton, cuyo responsable Iván Romero, que habló ayer de esta iniciativa en los micrófonos de Radio Voz y de la novedosa APP diseñada para que los más golosos puedan seguir la ruta a golpe de móvil. Hasta el sábado, de 12 a 15 y de 19 a 23 horas habrá aún tiempo de sobra para entregarse al apartado más sabroso de la gran fiesta irmandiña.