Un buzo furtivo muere en la playa fisterrana de Langosteira

J. V. L. cee / la voz

CARBALLO

Los restos del submarinista presentaban signos de llevar algún tiempo sin vida.
Los restos del submarinista presentaban signos de llevar algún tiempo sin vida. aLVELA

Otro mariscador que extraía longueirón de manera legal encontró el cuerpo sin vida ayer por la mañana

26 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Manuel Nemiña Canosa, un vecino de A Anchoa (Fisterra), fue encontrado ayer sin vida en la playa Langosteira de la localidad, donde supuestamente se dedicaba a la extracción de longueirón de manera furtiva.

El submarinista de 41 años fue localizado por Juan Miguel Traba, otro buzo, en este caso autorizado, que se encontraba trabajando en la zona sobre las 11.00 horas. El cuerpo, ya rígido y con signos de llevar cierto tiempo sin vida, se encontraba a unos dos metros de profundidad y fue retirado del agua por el propio mariscador con la ayuda de otros compañeros.

«Eu atopei unha aleta e subina a bordo pero non lle din demasiada importancia, porque pensei que lle puidera caer a calquera, pero despois, sobre da miña dereita, vin unha mancha negra e xa me decatei que se trataba dunha figura. Fixen outra baixada e din de fronte con el, que estaba boca arriba», explicó Traba, que no sabe el tiempo que la víctima podría llevar sin vida. Existen informaciones contradictorias al respecto, porque acostumbraba a bajar al mar sobre las siete u ocho de la tarde, pero algunos vecinos creen haberlo visto en las inmediaciones de un bar de la localidad sobre las diez de la noche del martes.

Las causas del fallecimiento también están por aclarar, aunque fuentes sanitarias apuntaron a una posible complicación médica, probablemente cardíaca, como la hipótesis con más peso.

Nemiña Canosa, que vivió durante un tiempo en la provincia de Castellón, tenía una hija y se da la circunstancia de que ya perdió a un hermano también en el mar. El hombre estaba practicando pesca submarina en la playa de Arnela, no lejos del lugar del suceso de ayer aunque en el otro costado del pueblo, cuando se le enredó el cabo con el que llevaba la boya atada a los plomos y no pudo salir a la superficie.