Situación de las drogas en la comarca

José M. Vázquez Gómez

CARBALLO

En la asociación Vieiro nos preocupa enormemente que en la sociedad y en las familias, que son las más afectadas, tome fuerza el dicho de que en la actualidad bajó el consumo de drogas. Por desgracia, tenemos que confirmar que la cosa no es así. Tal afirmación la pueden avalar las innumerables familias que están padeciendo tales hechos. Aparte del consumo, que ya es una desgracia familiar, tienen que soportar las amenazas de sus hijos, así como la desaparición de objetos y dinero de sus domicilios, amén de las amenazas

El mundo de las drogas está en continua evolución, tanto por parte de los consumidores de estas sustancias como de los productores/distribuidores. Los primeros buscan nuevas drogas para encontrar nuevas sensaciones, experiencias diferentes y, en cierta medida, con la creencia de que disminuyen los riesgos para su salud derivados de su consumo. Los segundos introducen nuevos productos para satisfacer las demandas del mercado, utilizando para ello conocimientos químicos y farmacológicos de vanguardia, pero también nuevas fórmulas de comercialización que les permiten burlar las acciones de la ley.

En España, a finales de los 80, la epidemia toxicológica, que además vivió Vieiro en los principios de su fundación, fue la heroína, con las consecuencias de todos conocidas en cuanto a fallecimientos, infecciones crónicas y desestructuración familiar y social de sus usuarios. En los 90 la cocaína pasó a ocupar su puesto como droga de mayor consumo, y consecuentemente de demandas de desintoxicaciones, problemas sociolaborales, etc... Esta droga sigue siendo la más consumida en la actualidad, ocupando España el primer puesto de Europa en consumo de cocaína en personas menores de 35 años. A finales del siglo XX se añaden a ella las drogas de diseño, con el éxtasis (MDMA) y la ketamina como principales protagonistas. A principios del siglo XXI aparecen nuevos productos (las denominadas drogas emergentes, tales como determinadas plantas y sus derivados: peyote, hongos, psilocibes, Catha edulis, Salvia divinorum, etc...).

Independientemente de esas estadísticas demoledoras hay que hacer referencia al consumo de nuestra zona. La compra y utilización de drogas en nuestro entorno podemos decir sin lugar a equivocarnos que las distintas drogas están afianzadas en el mercado y su consumo está extendido entre la población de más riesgo y que principalmente está formada por las siguientes sustancias: un lugar destacado para el cannabis-hachís (porros y marihuana) y la coca. En ambas estamos en un puesto muy destacado en Europa, siendo en una los terceros y en la otra los segundos (o sea, de medalla.). Luego tenemos el típico consumidor de hace años que sueña con la heroína.

Nuestra juventud se inicia cada vez a más temprana edad con el alcohol, los porros o la marihuana, pasando luego a la cocaína, y está muy de moda que en los lugares de ocio nocturno se consuman variadas drogas de diseño. No olvidemos que en la actualidad se están utilizando innumerables medicamentos para conseguir los mismos efectos que con las drogas ilegales. Previamente a este paso cabe destacar entre los jóvenes el abuso que se hace del alcohol, y llama poderosamente la atención la incorporación de la mujer a esos consumos, sabiendo que el consumo de alcohol es la puerta de entrada a las drogas ilegales. A todo esto se debe añadir que se multiplicó en cifras considerables y preocupantes el vendedor o camello, de manera que muchos jóvenes hacen su medio de vida vendiendo droga.

Nos va a ser muy difícil erradicar semejante fenómeno, por cuanto la sociedad está asumiendo como algo natural la convivencia con las drogas. Yo diría que las drogas nos están ganando la batalla a los seres humanos, y no se dan cuenta de que cuando nace un drogadicto muere una familia. Vista esta afirmación se puede decir que mientras la sociedad se conforma con lo que tiene, los narcotraficantes se actualizan y se ponen al día modernizándose con sofisticados medios de comunicación, nuevas redes y forma de distribución, transporte y logística. No es de extrañar, por cuanto el negocio de la droga genera en España alrededor de veinte millones de euros diarios de beneficios.

En nuestro entorno las sustancias más afianzadas son el hachís y la coca

Las drogas nos están ganando la batalla a los seres humanos