A la espera de lo que establezca la instrucción que marca el procedimiento de regularización, y que ha sido consensuada por representantes de los colegios vinculados de alguna manera (arquitectos, aparejadores, secretarios municipales, registradores, notarios) y la Xunta, los únicos datos existentes hasta el momento son los que aparecen en la disposición transitoria número 13 de la Lei do Solo.
Lo primero que advierte es que los terrenos ocupados en suelo rústico pasarán a urbanizable siempre y cuando se trate de «asentamientos», término que explica: «O establecemento dun grupo de edificacións e/ou actividades, non unha construción illada».
Esta especificación choca de frente con la pretensión de un numeroso grupo de empresarios que tienen sus naves en áreas aisladas. Fue, en plena tramitación de la ley (hubo reuniones frenéticas con todos los grupos, pero sobre todo con el PP, que tiene mayoría) uno de los caballos de batalla de los empresarios, a los que se les aseguró que podría existir una puerta abierta para la regularización incluso en su caso. Salvo que las instrucciones finales digan otra cosa, no parece que vaya a darse esa opción.
Antes del 2003
Además, los titulares deben acreditar que las construcciones ya se habían levantado antes del 1 de enero del 2003, cuando entró en vigor a Lei do Solo modificada en marzo. Tampoco pueden estar integradas en la malla urbana, ni pueden tener las características de un núcleo rural, y el ámbito del sector que se legaliza debe estar ocupado por la nave al menos en un 50% «dos espazos aptos para ela, segundo o plan que se redacte contendo a ordenación detallada». No será posible en todos los casos pues, salvo que quede acreditada la vinculación directa de la actividad con su localización (una cetárea junto a un río, por ejemplo) quedan fuera de la regularización las naves que afecten a suelo rústico de protección de costas, aguas o espacios naturales protegidos.
En esta disposición también se especifican los pasos administrativos a seguir, en los que los respectivos concellos tienen un papel esencial.