El vecino de Muxía apuñalado en las fiestas de la Barca ingresa en prisión acusado de abusos sexuales
CARBALLO
El muxián José María Sar Pérez, alias O Boticario, duerme ya en la prisión de Teixeiro, después de sumar una nueva acusación, esta vez por un supuesto delito de acoso y abusos sexuales, durante el pasado fin de semana. O Boticario lleva años protagonizando todo tipo de altercados, alteraciones del orden público y también ha sido acusado de delitos contra el patrimonio. El pasado 14 de septiembre, durante la celebración de las fiestas de la Barca, fue víctima de un apuñalamiento durante la discusión mantenida con su viejo amigo Raimundo Pérez Ballón. En aquella ocasión, Sar Pérez, resultó herido grave por arma blanca, aunque pudo salir del hospital al día siguiente. Su compañero y contrincante fue detenido, pero quedó en libertad con cargos. Ahora, O Boticario ha entrado en la cárcel para cumplir ocho meses de condena. Tenía un requerimiento para ingresar de forma voluntaria en el penal, pero lo incumplió, con lo que los agentes de la Guardia Civil del puesto de Muxía procedieron a detenerlo para trasladarlo a presidio. Su reclusión se hizo efectiva el lunes, pero antes ya había acumulado una nueva acusación. Exhibicionismo Esta vez, una menor de la localidad, que paseaba con su novio por la calle, se sintió acosada y lo denunció por intentar abusar sexualmente de ella. Según informaron fuentes de las fuerzas de seguridad, el implicado llegó a desnudarse en su presencia para mostrarle los genitales. Fue detenido y pasó a disposición judicial, pero quedó en libertad con cargos. Sin embargo, la encarcelación de ahora podría suponer el principio de una larga lista de condenas, porque existen numerosas causas abiertas contra Pérez Sar. Sentenciado De hecho, ya fue sentenciado el marzo a siete años de prisión por los hechos protagonizados en un bar de la localidad el pasado 16 de enero. Aquel día «con sus facultades disminuidas al haber ingerido bebidas alcohólicas», según refleja la sentencia, se dedicaba a incomodar a los clientes del local. El propietario llamó a la Guardia Civil y, cuando los agentes acudieron al lugar, Sar Pérez trató de agredir a uno de ellos mientras profería todo tipo de insultos hacia los funcionarios, acompañados de cánticos en favor de la banda terrorista ETA.