Los colegiados Vidal y Dapena fueron los principales protagonistas del choque de la OK Liga entre el Patín Cerceda y el Alcoy. Los árbitros les señalaron la escalofriante cifra de 23 faltas a los locales, que aguantaron el empate (5-5) en el último minuto con dos hombres de campo y el portero.
Patín Cerceda: Xavi Mallián, Pablo Cancela, José Ramón, Pepe Barreiro, Toni Pérez -cinco inicial-, Santi Teixido, Toni Pérez y Jaime Pyñeiro
PAS Alcoy: Navedo, Maggio, Cañelles, Diogo Rafael, Rodero -equipo inicial-, Pablo Daniel, Gerard Illa y Cristian Santiago.
Goles: O-1, min 2: Rodero; 1-1, min 8: Toni Pérez; 2-1, min 10: Pablo Cancela -descanso-; 2-2, min 30: Diogo (falta directa); 2-3, min 39: Maggio, 2-4, min 40: Diogo (f. d.), 3-4, min 44: Toni Pérez; 3-5, min 47: Diogo (f. d.); 4-5, min 48: Toni Pérez y 5-5, min 49: Pablo Cancela.
Árbitros: Vidal (Cataluña) y Dapena (País Vasco). Mostraron tarjeta azul a José Ramón y Pablo Cancela en el último minuto.
Incidencias: Buena entrada en el pabellón municipal de Cerceda con uno 200 aficionados.
La primera parte discurrió por cauces normales y el Patín llegó con un gol de ventaja al descanso. En el segundo tiempo los visitantes aprovecharon los tres lanzamientos de falta directa prácticamente consecutivos de los que dispusieron mientras que el desconcierto de los locales crecía al mismo tiempo que los árbitros les iban cargando de faltas. Sin embargo, gracias a la efectividad de Pablo Cancela y del máximo artillero de la liga, el asturiano Toni Pérez, los de Cerceda consiguieron neutralizar la renta que había acumulado el Alcoy a bola parada y llegaron al último minuto con igualdad en el marcador. A partir de ahí, José Ramón falló el lanzamiento directo que hubiese supuesto el gol de la victoria local y los colegiados desataron la ira tanto de la grada como del banquillo. Expulsaron al propio José Ramón y a Pablo Cancela con el juego parado. El Cerceda quedó a merced del Alcoy con solo tres hombres en pista y no pudo hacer otra cosa que aguantar la bola hasta el final.
El entrenador Juan Copa, poco dado a las reacciones airadas, acabó el encuentro completamente enfurecido. «Esta es una persecución en toda regla. Me expulsan a un jugador mío cuando es él el agredido. Lo peor es que ya llueve sobre mojado. Somos un equipo nuevo, pero tenemos el mismo derecho que el Barcelona y los demás a que nos piten bien. No queremos regalos, pero sí un trato justo», manifestó el técnico.