El Concello de Cerceda tiene planes ambiciosos para el futuro de la minería, que ya fue anunciado en abril del 2007, reservando en aquel momento una partida de 170.000 euros, que finalmente se verá ampliada. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) cede al Concello las estaciones viejas por unos 25 años, aunque el alcalde confía en que sean más. El miércoles, precisamente, representantes de la entidad se entrevistaron con el alcalde.
La minería ha supuesto un revulsivo económico fundamental para el Concello en las últimas décadas, gracias a la explotación de la mina de lignito de Meirama, que en la actualidad se está transformando en Lago.
En sus orillas reposan mastodontes que durante años desarrollaron un trabajo extraordinario. Como una rotopala O&K SH 630, una excavadora de rodete móvil sobre orugas (foto inferior) fabricada en 1977 y puesta en servicio en 1980. Y también (arriba) la excavadora de cables P&H 2100 BL, alimentación eléctrica de seis kilovoltios y una capacidad del cazo de casi 11,5 metros cúbicos. Serían, ambas, buenas piezas del futuro museo minero.