15 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Una vez que Marisa Mariñas se puso manos a la obra con la economía familiar, quedó claro que a los capítulos de ingresos y gastos había que añadir el del ahorro, algo en lo que las alumnas ni siquiera habían pensado.
Reconoció la pedagoga, al igual que las asistentes, que este concepto suele quedar relegado o no se contempla, pero su función en el aula de la Casa da Xuventude era precisamente sacarlo a la luz.
Para ello hay que fijarse en los gastos y contenerlos, porque los ingresos no se pueden incrementar. Dividió los primeros en cuatro. Los fundamertales son los fijos mensuales, seguidos de los variables no mensuales, las necesidades creadas y los deseos. De estos tres capítulos se puede sacar dinero para guardarlo.