La mayor parte del personal pertenece a una empresa

La Voz

CARBALLO

La desaparición de la Fundación Comarcal es algo complicada a causa de cuestiones laborales. El gerente, Carlos Cambón, es el único trabajador de la institución. Es una de las personas que Medio Rural intentará recolocar, aunque es difícil, porque además de él hay otros treinta gerentes que se encuentran en la misma situación.

Otra cosa son las tres trabajadoras que también están en el centro. Todas ellas fueron contratadas por Sodeco (Sociedad de Desarrollo Comarcal) una entidad creada por Andrés Precedo Ledo, impulsor del plan de comarcalización que dio lugar a la creación de las fundaciones.

En este caso se trata de una empresa privada con capital público del que ahora es cabeza visible Antonio Crespo Iglesias, director xeral de Desenvolvemento e Infraestructuras, donde se incluyen Agader o el Fondo Galego de Garantía Agraria.

Parece que la idea es que el personal pase a Agader o a Bantegal (que gestiona el banco de tierras) en cuanto desaparezca Sodeco, pero todavía no se conocen las condiciones que se incluirán en el decreto de disolución.