La comarca está libre de forrajes transgénicos, que se producen de forma experimental en otras zonas
CARBALLO
La Costa da Morte es una zona libre de cultivos transgénicos. De hecho, en Galicia no hay plantaciones industriales, sino experimentales. José Manuel García, de Monsanto, la principal multinacional en este tipo de plantas, explica que el motivo de ello es que el único maíz permitido en España es el que evita los ataques del taladro, que es un gusano. En Galicia no hay maíz de grano, sino forrajero, por lo que no hay peligro de plaga.
En cuanto a las experimentaciones, los ecologistas son muy críticos con estas actividades. Juan Felipe Carrasco, responsable de la campaña de Greenpeace contra los transgénicos, asegura que estas actuaciones están mucho menos controladas, por lo que provocan más daños en el medio ambiente.
La asociación Amigos da Terra, por su parte, afirma que tanto Monsanto como Pioneer han pedido realizar cultivos de este tipo en los municipios de Chantada, Vilalba, Arzúa, Ribeira y Mesía. Analía Moares, de esta organización señala que las plantaciones son permitidas por la Comisión Nacional de Bioseguridad, donde hay, mayoritariamente, miembros de ministerios de Medio Ambiente y Sanidad, entre otros. Uno de sus integrantes es de la Xunta de Galicia. El nuevo conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, Agustín Hernández, señaló en Radio Voz Bergantiños que todavía no está clara la posición del Gobierno gallego al respecto, aunque señaló que el asunto será estudiado.
A pesar de que la comarca no produce maíz transgénico, sí consume grandes cantidades de este grano y de soja también tratada genéticamente. Procede de Estados Unidos y Argentina, donde están permitidas estas actuaciones. Los piensos que se producen en la zona también son hechos en base a estas materias.