12 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Es bueno que los alcaldes se preocupen por sus ciudadanos, estén aquí o en Nueva Zelanda. Sin embargo, sorprende la facilidad con la que los regidores se suben a los aviones con el fin de cruzar el Atlántico para cuidar y regar el voto de los no residentes. Si pusiesen el mismo esfuerzo en solucionar algunos temas locales, no viajaríamos en los vagones cola del desarrollo.