09 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Paco Barreira estuvo en el centro de la noticia, incluso a nivel nacional, hace casi dos años, cuándo preguntó al Gobierno español por las características de los almacenes temporales de residuos de centrales nucleares. La que se montó. Pues asegura que volvería a preguntarlo. Cree que todas las cosas, sean como sean, hay que estudiarlas y valorarlas.
Considera la palabra «nuclear» arrastra muchos perjuicios, pero, como en otras áreas de la ciencia, lo que al principio puede ser poco beneficioso, a la larga lo será más. Pasa, añade, como con los transgénicos. Solventan problemas y generan desarrollo, dice. «También la insulina es un transgénico, pero de ella nadie dice nada».