La tradición se remonta al XVII

La Voz

CARBALLO

Los inicios de la Fagía de Carnés hay que buscarlos ese año. Se crea entonces la Cofradía de Carnés. Por aquella época se pagaba una especie de cuota anual. Se conocía como Fagía. Aquello acabó convirtiéndose en el nombre de la fiesta. Y así se mantuvo el término, desaparecido de otra manera, hasta nuestros días.

Desde muy pronto se dedicó parte de aquella cuota a una comida anual coincidiendo con las fiestas de San Cristovo. Pronto se convirtió en una invitación a los pobres.

No siempre se comieron callos en Carnés. Antes se servían otras cosas. Concretamente arroz, pan y vino, comida muy de pobres. Esa dieta cambiaría no se sabe exactamente cuándo. Lo que sí está documentado es que antes de la Guerra Civil ya se daban callos a los pobres en Carnés. Y la tradición siguió. Los pobres tienen cabida ahora. Pero sobre todo la tienen los muchos festeiros que se pasan cuatro días de parranda en la localidad.

Este año, los grupos políticos del Concello de Vimianzo avanzaron paso en su consideración de la fiesta de Carnés. Algunos se han apuntado a aprobar en pleno su declaración como de interés turístico. Falta ahora que se apruebe ese paso y que la Xunta, a través dé la dirección xeral de Turismo, de el visto bueno para encuadrar la Fagía en tal categoría.